Me voy a volver loca si sigo así. Todo gira en torno tuyo, no está bien eso.
Lo peor es que todas estas cosas no te las puedo mostrar. Ya no soy nadie.
Sólo puedo reprimirme, para no alejarte más. Si es que eso se puede.
Continuaré haciendo catarsis de un modo poco usual (para mí, al menos), pero mis escritos nunca verán la luz. Nunca te van a ver.
Nunca sabrán, más que por viejas historias que les pueda contar, cuánto iluminó tu luz.